Mis plegarias fueron escuchadas y la maga pastelera recibió su blanca y radiante batidora! He sido muy buena y me han recompensado.
Ahora si que no me para nadie, en estos días mi horno no ha descansado y por supuesto tampoco mi nueva batidora, solo que la vida laboral y maternal no me ha permitido sentarme con el blog. Prometo actualizar en estos días varias de las cosas que hemos hecho con mi super ayudante Lorenzo.
